Se originó en Cuba, por el siglo XIX, como un baile típico de un ambiente cálido.
Alcanzó su popularidad en 1930. Aunque ya existía en España el bolero, es diferente en compás, ritmo, instrumentos e incluso la manera de bailarlo en pareja.
Por tanto, diremos que es el baile clásico de los latinoamericanos en el que la mujer representa un papel de aceptación y rechazo hacia el hombre convirtiendo dicho baile en un juego de amor entre dos
Su coreografía sofisticada se inspira en el ancestral mito del cortejo.
Los movimientos de la mujer se basan en sus intentos de atraer, viéndose en la rumba un movimiento sensual de tira y afloja constante.